Sunday, June 17, 2012

LA MENTIRA

Por: Yoselem G. Divincenzo


Mentirle a nuestros hijos, sea por la causa que sea la que queramos ocultar (casi siempre es por vergüenza a decir la verdad y verse perjudicado uno mismo) es lo más perjudicial que se le puede dar a un niño como padres. 
Sea lo que sea un niño tiene derecho a saber la verdad en TODO! 
¿Cómo puede usted pensar que está protegiendo a su hijo de una verdad que a usted le conviene ocultar? ¿Qué descaro es ese? ¿Cómo usted puede llamarse padre o madre, cuando tiene en su conciencia una verdad que le carcome, y a veces esa verdad es justamente vinculada a su hijo?
Déjeme decirle que he vivido esto en carne propia y lo veo en muchas personas alrededor mío. Es realmente  INCREIBLE cómo las personas MIENTEN a sus hijos; y luego van a la iglesia a darse golpes de pecho diciendo: POR MI CULPA, POR MI CULPA, POR MI GRANDISIMA CULPA! 

¡¡¡Si Señores!!!!  ¡¡¡POR SU CULPA!!!

Por su culpa su hijo crecerá en la DUDA, y aunque usted lo engañe tanto tiempo, llegará el momento en que se enterará de su gran MENTIRA porque todo en este mundo sale a la LUZ!

Piense Ud como se siente cuando le han dicho una mentira y descubre la verdad. ASI exactamente ASI, sentirá lo mismo su hijo por usted. En cambio si usted le dijera la verdad desde el principio su hijo entendería y viviría una vida feliz y hasta lo admiraría en su adultez por su sinceridad y lealtad; cosa que no haría si usted le miente.

Somos padres, exigimos respeto y no respetamos. Atropellamos contra la inocencia de los niños. Vivimos haciendoles mentiras; y para ejemplo fáciles LOS REYES MAGOS, SANTA CLAUS, EL RATON MIGUEL, EL DUENDE, EL HADA, EL VIEJO DE LA BOLSA y muchas cosas más!!!

No podemos crearle a un niño todo un mundo de belleza y fantasía que no existe para luego tener que decirles la verdad y enfrentarlos con la cruda realidad!!!

Déjeme decirle que usted no necesita disfrazarse de Rey Mago, Santa Claus y todos los inventos del hombre habidos y por haber para que su hijo lo quiera!!!
Su hijo lo va a amar a usted, tal cual usted es y NO POR LAS MENTIRAS que usted elija decirles.
Siempre hay momentos para dar regalos, no elegir fechas para recordarse usted que tiene HIJOS!

Otra cosa es que si Usted es mentiroso hágase cargo de sus mentiras, no obligue a otras personas a mentir por usted. Casi siempre la víctima de todas estas mentiras se entera que TODO EL MUNDO LO SABIA, menos EL!
Ahora yo les digo a ustedes:

Si usted es:

  •  gay
  • lesbiana
  • no es su padre
  • no es su madre
  • no sabe de quien es su hijo
  •  si lo sabe pero le da vergüenza
  • fue violada
  • mató a alguien
  • fue prostitua o sigue siendo prostituta
  • etc, etc, etc.
DIGASELO YA A SU HIJO! NO ESPERE MAS!!
SI REALMENTE TIENE ESE AMOR POR SU HIJO, NO LE ARRUINE SU VIDA !!!

BASTANTE TENDRA  SU HIJO CON AGUANTAR MENTIRAS DE OTRAS PERSONAS EXTRAÑAS,  PARA QUE SE ENTERE EN SU MADUREZ QUE HA SIDO ENGAÑADO TODA SU VIDA POR LA UNICAS PERSONAS QUE CONFIO Y SE CRIO TODA SU VIDA: SUS PROPIOS PADRES Y FAMILIARES!!!

¡¡¡¡PIENSELO Y ACTUE YA!!!!!!

Tuesday, June 12, 2012

LA VEJEZ


Por: Yoselem G. Divincenzo

                Es muy triste ver cómo las personas al llegar a cierta edad avanzada, son rechazadas por la sociedad.
Debemos de ser conscientes que TODOS  llegaremos en algún momento a esa etapa y como tal tenemos que respetarlos.
                El anciano ya no tiene la agilidad en sus movimientos; pero si muchas veces tienen la capacidad  y destreza para ver la vida desde un punto de vista mejor que nosotros.
                Sabemos que ellos no están en la nueva onda cibernética (aunque muchos de ellos sí) pero siempre podemos escucharlos, porque podemos aprender mucho; sus palabras son sabias y sinceras.
A veces decimos que los ancianos son desmemoriados, pero ¿no será que ellos han optado por olvidar  etapas de su vida, las cuales se arrepienten, o no les fueron gratas; y solo se acuerdan de sus tiempos felices? Creo que están en todo su derecho de decidir que recordar y qué no.
                Creo que como individuos habitantes de este hermoso universo,  debemos acoplarnos a las diferentes etapas del ser humano y  conllevarnos con ellos de la mejor manera posible; tratando de entender de una vez por todas que no todos pueden ser o han sido como nosotros queremos que sean.
Libertad de expresión, libertad del ser para con uno mismo y para con todos. Dejemos ser al “ser”, y no queramos ser lo que otros ni imponer el “ser” a nadie.
                Hagamos buenas obras  que salgan de  nuestro corazón, no para recibir una recompensa “divina”.  Sigamos los caminos que nos dicta nuestra conciencia, no los que nos ha impuesto la sociedad.
Seamos seres puros y reales.
                La vida es esta: el pasado, presente y futuro SON AHORA, vivamos ya este día, no otro; porque solo viviremos este hermoso dia una vez, y esta vez es cuando tenemos que decidir:
¡SER UNO MISMO Y DEJAR A LOS DEMAS:  “SER”!

LA MADUREZ



Por: Yoselem G. Divincenzo


Cuando llegamos a madurar es cuando nos damos cuenta de que en este mundo no somos tan inútiles como una bocina de avión; y es ahí cuando empezamos a juzgar a otros sobres sus vestimentas, comportamientos, etc.; en vez de tratar de mejorarnos a nosotros mismos nos vamos contra las personas que tenemos alrededor, y es también doloroso cuando esas personas son nuestros propios familiares.
Es hora de enfrentar el mundo con madurez, con la madurez de haber vivido una juventud, pero no olvidarla; no dejemos que nuestros nuevos pensamientos “maduros” nos formen una coraza de repudio a lo que nosotros mismos fuimos: “adolescentes”. Seamos maduros con la ternura de un niño, las ganas, fuerza y sinceridad de un adolescente y no dejemos que los prejuicios sociales ya estipulados por generaciones anteriores entren en nuestra mente y vida; que no nos convirtamos en ese “personaje” que cuando éramos jóvenes tanto repudiamos. Seamos puros en todo sentir, con ganas de vivir, con énfasis en las cosas que realmente importan y ver las todas y cada una con amor.
El amor es la clave de todo. Examine su vida, su interior, analice y piense qué cosas son buenas para usted; y cuando digo analizar me refiero a todo, inclusive en sus creencias; piense si tienen lógica para usted, si van de acuerdo a lo que le dice su corazón, si son justas y con amor, si realmente tienen sentido. Analice cada detalle, cada cosa que se la ha sido impuesta tanto en su niñez como en su juventud.  Es hora de madurar y sentarse a pensar y vernos en el espejo a nosotros mismos; no lo que nos han querido formar.
Si al finalizar nuestro análisis de nuestra vida, lo que sentimos es bueno, ¡pues adelante! ¡Sigamos en lo que estamos!. Pero si usted tiene dudas, entonces es hora de investigar y no dejar ninguna en el tintero.
Haga la prueba y se sorprenderá de los resultados. ¡Analícese!

LA JUVENTUD


Por: Yoselem G. Divincenzo

Porque lo dijo Rubén Darío:

“Juventud divino tesoro.
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar no lloro,
y a veces lloro sin querer”


La juventud hay que aprovecharla al máximo, vivirla, intensificarla, experimentarla.
Dejemos que nuestros jóvenes ¡la vivan!  que sean libres de elegir que carrera deben seguir, que doctrina o pensamiento seguir, con quien quién se quieren casar o si prefieren la soledad.
Así como libertad no es sinónimo de libertinaje, tampoco lo es respeto a sometimiento.
Dar a cada ser su espacio en este mundo significa el futuro de un mañana diferente. Usted ha vivido su juventud y la vive todavía porque en su interior es tan joven como en su adolescencia (por lo menos yo me siento así)

Entonces si somos adultos volvamos a nuestra juventud, seamos puros de pensamiento y olvidemos nuestros problemas pasados y presentes. Vivamos el presente en armonía y dejemos que los jóvenes se expresen. Ellos se expresan de diferentes maneras y nosotros parecemos no advertirlas: en su manera de vestir, en su manera de hablar, en su manera de caminar.

Si a usted le alarman ciertas formas de vestir, piense que este joven está diciendo a gritos: “ODIO ESTA SOCIEDAD INJUSTA”.
Si un joven le parece grosero en su manera de expresarse, piense que le está diciendo: “NO ACEPTO LAS NORMAS DE ESTA SOCIEDAD”, porque en su interior no sabe cómo ni a quién recurrir para quejarse.

Antes de mirar con desprecio: piense, analice, hable, infórmese, actúe. Y si está  dentro de sus límites poder solucionar algo. ¡HAGALO!

Si un joven entra en el mundo de las drogas, deje de estar poniéndole nombrecitos tales como: drogadicto, alcohólico; y haga lo que esté a su alcance. Primero: entablando el diálogo sincero y de confianza, segundo: respetando y aceptándolo tal cual es, tercero: ofrecer ideas, ayuda, su amistad y respeto.

A veces estos jóvenes se sienten tan solos en este mundo tan injusto que sus palabras de aliento, de optimismo, respeto y amistad; podrán crear milagros en esta sociedad.

El secreto es siempre el mismo y en todos los géneros se aplica: Cambiemos nosotros interiormente y el mundo cambiará.

¡PIENSE Y ACTUE YA!


LA NIÑEZ


Por: Yoselem G. Divincenzo


El camino de la vida que elegimos seguir no es siempre el mismo que hubiéramos elegido si no tuviimos la capacidad suficiente para comprender el presente al cual nos estábamos enfrentando.
Es como el caso de un niño, que con su absoluta inocencia, no analiza lo bueno o lo malo; sino que toma lo que le enseñan sus adultos como algo bueno; catalogando a veces cosas buenas por malas y malas por buenas.
Por eso es muy importante de que el niño tenga una libertad de opinión, dejarlo hablar, preguntar, y expresarse de todo lo que le rodea.
Nosotros los padres no podemos obligar a un niño a pensar como nosotros. Un niño llega a este mundo para ser su “yo”; no podemos pretender que sea el nuestro.
Los niños son como las plantas al medio amibente, purifican, embellecen, nos dan vida, alegría y mucho amor.
Tenemos que aceptar que nosotros somos parte de la naturaleza, no somos superiores, ni tenemos privilegios o dominio sobre otras especies. 
Entonces si queremos cambiar este mundo, hay que dejar que la naturaleza siga su curso, que fluya, que nuestros hijos sean libres de cualquier pensamiento heredado; porque nosotros sabemos muy bien que ahora nuestro pensamiento ha sido modificado o moldeado al pensamiento de miles de personas que a lo largo de nuestras vidas nos han inculcado, ya sea en la familia, escuela, iglesias y en la sociedad en general.
 Usted se preguntará qué cosas pueden hacer la diferencia en el pensamiento de un niño citaré aquí un ejemplo: 
1- Un niño rompe un juguete. El padre lo ve y le dice: ¿Porqué lo rompiste? ¡Eres un niño malo! ¡Te vas a ir al infierno! y ¡Dios no quiere a los niños malos! ¡Vete a tu cuarto en penintencia!

¿Pero porqué no pensar que el niño queria experimentar?
Si el niño rompió su juguete por primera vez: nunca sabía que se iba a romper. Si le arrancó el brazo o la pierna a un muñeco es porque quizás vio a alguien en la calle o en la tele sin un brazo o la pierna, y quizas el le preguntó a usted: 
-¿Porqué ese Señor le falta una pierna?, y usted probablemente no se tomó su tiempo para explicarle las posibles causas o directamente decirle que cuando sea grande lo va a entender.
Aparte de que Usted ya lo ha denominado “malo” y le ha hablado ya de un infierno que ni él sabe de que se trata; usted lo castiga mandándolo a su cuarto.
¿Usted realmente cree que el niño ha aprendido algo beneficioso al aplicar usted éste castigo? 

CASTIGAR A UN NIÑO INOCENTE NO REMEDIA EL ASUNTO

Lo que remedia el asunto es poner atención a cada una de las cosas que su hijo le manifiesta. Recuerde que el absorbe lo bueno y lo malo de la misma manera que se lo enseñan.
Lo más importante es no dar ejemplos de los que él no tiene una idea de que se trata: como infiernos, cielos, diablos, monstruos, el lobo feroz, el viejo de la bolsa, etc, etc.

Inculcar obediencia a través del miedo crea inseguridad, falsedad, egoísmo, terror,, rechazo y maldad.
¡PIENSELO! 

LA ADOLESCENCIA


Por: Yoselem G. Divincenzo


Algunos le dicen la edad difícil, del pavo, otros de la bobera…
Ahora yo digo: ¿porqué mofarse de nuestros niños cuando están en un proceso hacia una nueva etapa en sus vidas?;  más que nueva, intrigante y muchas veces injusta.
Nosotros los padres tenemos la obligación de apoyar más a nuestros hijos en esta ardua tarea, en donde deben aceptar su nueva etapa de vida (que no es nada color de rosa) y dejar la que tenían llena de fantasías y aventuras vividas leyendo los cuentos en su niñez; para afrontarse esta cruda realidad del mundo en que vivimos hoy.
Lo primero que debe hacer, es dejar su título de “padre al que hay que respetar”, y hacerse AMIGO de su hijo. ¿Porqué debe de hacerlo? Sencillamente porque su hijo se va a encontrar con otras amistades de las cuales asimilará otros puntos de vista, otras ideas que influyan en su comportamiento tanto positivas o negativas.
Usted debe de convertirse en el amigo que lo escuche cuando lo necesite, el que juegue, bromee, ría y llore con él.
 Su hijo está entrando en una etapa que no entiende lo que vive, y seguramente ya dejó de hacerle tantas preguntas sobre el mundo, como cuando era chico. Ahora su hijo quiere experimentar, descubrir por sí mismo, y si no encuentra a un amigo en usted con el cual compartir todas sus nuevas experiencias, y solo está recibiendo gruñidos y reprensiones por todo lo que hace; entonces usted  no está entendiendo la esencia misma de su hijo, no se está mirando en su propio espejo del pasado, donde una vez usted fue un adolescente.
Rebobinar a su pasado para entender mejor a su hijo y ponerse sus zapatos de adolescente, le ayudará a comprender lo que su hijo está viviendo en el presente.
Acepte a su hijo como es, si su hijo le confiesa algo que a usted le duela en su corazón, o no le guste;  no lo reprenda.  ¡Sea su amigo! ¿Usted cree que uno de sus amigos lo podría reprender por algo que él le cuente en confianza? Ese amigo de su hijo, lo aconsejará (buena o malamente), pero lo hará; entonces usted perderá puntos como padre.
Este es un punto muy importante para un padre, el no perder la confianza de su hijo. Si su hijo pierde su confianza  y solo recibe insultos y agravios de su parte; puede ser que lo respete obligatoriamente, pero será usted mismo el único creador del resentimiento que su hijo le pueda tener cuando sea adulto.
Amistad,  amor,  comprensión,  aceptación y felicidad, son las cosas más valiosas que usted le pueda brindar a su hijo; que un nuevo “I-POD” o “PlayStation”, o ropa de marca.
Si su hijo es su amigo, no le exigirá a usted cosas materiales; las cosas materiales que él quiera obtener, significan el alivio de que al poseerlas se sienta aceptado por esta sociedad consumidora. No convierta a su hijo en una persona plástica dándole cuanta cosa quiera y así quitárselo de encima, mejor pregúntele: ¿para qué lo quiere? ¿qué haría con el si lo tuviera?, pregúntele si es tan necesario, o por que otra cosa lo cambiaria. Pregúntele que otras cosas no-materiales lo harían Feliz. ¡SE SORPRENDERA DE LAS RESPUESTAS!
Si usted acepta a su hijo tal cual es, él no sentirá necesidad de contarle sus problemas o dramas a otra gente extraña, se los contará a ¡USTED!
¿No es lo que todo padre siempre desea?
Entonces…. ¡usted decide! Amistad o Respeto.

                                                                                      ¡PIENSELO!