Por: Yoselem G. Divincenzo
Algunos
le dicen la edad difícil, del pavo, otros de la bobera…
Ahora
yo digo: ¿porqué mofarse de nuestros niños cuando están en un proceso hacia una
nueva etapa en sus vidas?; más que
nueva, intrigante y muchas veces injusta.
Nosotros
los padres tenemos la obligación de apoyar más a nuestros hijos en esta ardua
tarea, en donde deben aceptar su nueva etapa de vida (que no es nada color de
rosa) y dejar la que tenían llena de fantasías y aventuras vividas leyendo los cuentos
en su niñez; para afrontarse esta cruda realidad del mundo en que vivimos hoy.
Lo
primero que debe hacer, es dejar su título de “padre al que hay que respetar”, y hacerse AMIGO de su hijo.
¿Porqué debe de hacerlo? Sencillamente porque su hijo se va a encontrar con
otras amistades de las cuales asimilará otros puntos de vista, otras ideas que
influyan en su comportamiento tanto positivas o negativas.
Usted
debe de convertirse en el amigo que lo escuche cuando lo necesite, el que juegue,
bromee, ría y llore con él.
Su hijo está entrando en una etapa que no
entiende lo que vive, y seguramente ya dejó de hacerle tantas preguntas sobre
el mundo, como cuando era chico. Ahora su hijo quiere experimentar, descubrir
por sí mismo, y si no encuentra a un amigo en usted con el cual compartir todas
sus nuevas experiencias, y solo está recibiendo gruñidos y reprensiones por
todo lo que hace; entonces usted no está
entendiendo la esencia misma de su hijo, no se está mirando en su propio espejo
del pasado, donde una vez usted fue un adolescente.
Rebobinar
a su pasado para entender mejor a su hijo y ponerse sus zapatos de adolescente,
le ayudará a comprender lo que su hijo está viviendo en el presente.
Acepte
a su hijo como es, si su hijo le confiesa algo que a usted le duela en su
corazón, o no le guste; no lo reprenda. ¡Sea su amigo! ¿Usted cree que uno de sus
amigos lo podría reprender por algo que él le cuente en confianza? Ese amigo de
su hijo, lo aconsejará (buena o malamente), pero lo hará; entonces usted
perderá puntos como padre.
Este
es un punto muy importante para un padre, el no perder la confianza de su hijo.
Si su hijo pierde su confianza y solo
recibe insultos y agravios de su parte; puede ser que lo respete
obligatoriamente, pero será usted mismo el único creador del resentimiento que
su hijo le pueda tener cuando sea adulto.
Amistad, amor,
comprensión, aceptación y
felicidad, son las cosas más valiosas que usted le pueda brindar a su hijo; que
un nuevo “I-POD” o “PlayStation”, o ropa de marca.
Si
su hijo es su amigo, no le exigirá a usted cosas materiales; las cosas
materiales que él quiera obtener, significan el alivio de que al poseerlas se
sienta aceptado por esta sociedad consumidora. No convierta a su hijo en una
persona plástica dándole cuanta cosa quiera y así quitárselo de encima, mejor
pregúntele: ¿para qué lo quiere? ¿qué haría con el si lo tuviera?, pregúntele
si es tan necesario, o por que otra cosa lo cambiaria. Pregúntele que otras
cosas no-materiales lo harían Feliz. ¡SE SORPRENDERA DE LAS RESPUESTAS!
Si
usted acepta a su hijo tal cual es, él no sentirá necesidad de contarle sus
problemas o dramas a otra gente extraña, se los contará a ¡USTED!
¿No
es lo que todo padre siempre desea?
Entonces….
¡usted decide! Amistad o Respeto.
¡PIENSELO!

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